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La
pérdida de piezas dentales es más
que un problema estético. Comporta un
déficit en la eficacia al masticar, con
consecuencias funcionales y orgánicas.
Muchas enfermedades del tubo digestivo requieren
una masticación correcta: es por ello
que los médicos aconsejan reponer las
piezas dentales perdidas. Dicha pérdida
puede conllevar la separación de las
piezas entre sí, lo que implica más
retención de alimentos, más formación
de placa y más posibilidad de caries
y enfermedad periodontal. También pueden
surgir otras consecuencias a largo término,
como trastornos en la articulación temporomandibular.
La solución: las prótesis
flexibles.
Las prótesis dentales son aparatos de
suplen las piezas dentales perdidas para poder
restablecer la función al masticar. También
contribuyen a mejorar la estética del
paciente.
Desde siempre se han clasificado las prótesis
en fijas y flexibles: las fijas quedan sujetas
de manera permanente a la boca del paciente
y las flexibles pueden ser puestas y quitadas
por el mismo paciente sin problema.
Las prótesis dentales flexibles están
fabricadas con material biocompatible de nilón.
Proporcionan una comodidad y una ligereza exclusivas.
De esta manera se eliminan los ganchos metálicos
y no se hace ningún tipo de fuerza sobre
los otros dientes. Son prótesis muy estéticas
y confortables porque son finas. Son hipoalergénicas
y retrasan el desgaste del hueso, ya que amortizan
las presiones que se transmiten al masticar. |